lunes, 1 de agosto de 2016

Impulsando la cultura crítica en los Resguardos nasas de Quichaya y Pueblo Nuevo, Cauca. 2016

A pesar de estar habitando un poco más al sur del Suroccidente del País, a las faldas del volcán Galeras en Pasto, nuestro vínculo con el departamento del Cauca sigue vigente. Ahora andamos nuevamente recorriendo el resguardo de Quichaya en Silvia y el Resguardo de Pueblo Nuevo en Caldono.

En el Resguardo Nasa de Quichaya estamos impulsando unos rincones de lectura en tres veredas que beneficiarán tanto a los niños y niñas de la escuela como a la gente del programa de Semillas de Vida (atención a la primera infancia) de las veredas Las Dantas, El Cabuyal y El Palmar. Para esto vamos a llevar unos libros, así como nuestras obras de títeres y nuestro conocimiento sobre el tema para compartir con los agentes educativos.

En el Resguardo Nasa de Pueblo Nuevo estamos realizando unos talleres de formación política con jóvenes del Centro de Formación Integral-Luis Angel Monrroy (CEFIC-LAM). Con apoyo de los maestros y otras personas y organizaciones amigas seguiremos aportando a este proceso de formación desde el teatro, los audiovisuales y los diseños y dibujos del Colectivo La Colmena.

Estos viajes se vienen realizando gracias al apoyo de la Fundación Umverteilen! (Redistribuir!), a nuestro esfuerzo y a los cabildos y organizaciones amigas. 

Proximamente habrán más noticias. 
Agosto 2016

viernes, 12 de diciembre de 2014

Libros que viajan para hacer soñar a la gente del Resguardo Nasa de Quichaya, en el municipio de Silvia-Cauca.

El recorrido para llegar al Resguardo de Quichaya es hermoso, aunque el camino es “largo y culebrero” como saben decir las lenguas populares, uno disfruta de unos paisajes inolvidables, primero el gran cerro de El Peñol, límites entre el resguardo de Guambia y el Resguardo de Pitayó, cultivos de Papa, Huertas, cultivos de Maíz, gente Misak, gente Nasa, casitas de barro con sus techos aun de barro, otras con sus techos de zinc, cruces de caminos para uno y otra vereda…luego descolgarse hacia Quichaya pasando por la vereda golondrinas y allí ver el pueblito abajo y al frente un mar de montañas, al fondo la cordillera occidental y más arriba un cielo infinito con una luz memorable. Bajar hacia Quichaya es recordar amigos, compañeras y compañeros con los que hemos venido trabajando y recordamos con mucho cariño.

Por ese mismo cariño y el trabajo realizado en el 2013 con el proyecto “Mochila Viajera” de promoción de lectura y escritura es que surge la idea de realizar una donación de libros a algunas escuelas de Quichaya. Realmente la idea de la donación fue como una bola de nieve que fue creciendo y creciendo, no solo en cuanto a los libros que se juntaron, sino a las relaciones que tejimos con las personas que realizaron esta donación. Fueron cuatro mujeres quienes apoyaron esta iniciativa: María del Sol Peralta, Irene Vasco, Laura Ortiz y Daysi Alayon y sus estudiantes del Gimnasio Femenino. Ellas nos han enseñado que se pueden tejer lazos solidarios para lograr un fin común y comunitario.

En total recogimos más de 170 libros, además de juguetes y decidimos llevarlas a tres escuelas del resguardo de Quichaya, pues por un lado vimos que en esos tres lugares era donde había más necesidad, pero también por razones de cariño y aprecio las escogimos.
La primera escuela en recibir la donación fue el Centro Educativo Las Dantas en donde encontramos a unos niños bien despiertos gracias al trabajo que ha realizado la profe Marleny. Es una persona entregada a su trabajo y comprometida con la comunidad, preocupada por su labor pedagógica y quien nos acogió, escuchó, preguntó, debatió y enamoró. Entregamos 52 libros y algunos juguetes como títeres, rompecabeza, peluches; leímos cuentos y cristian, uno de los estudiantes nos compartió un libro de historias que está escribiendo, que según nos contó la profe, le quedó gustando el arte de escribir después de que realizamos los talleres en el 2013, parece que algunita semilla dejamos sembrada en esos corazones.

Luego, alcanzamos a entregar otros 52 libros en el Centro Educativo El Cabuyal, los niños y la profe estaban contentos, en ambas escuelas propusimos que con este impulsito se creara una biblioteca comunitaria de la vereda, para que usaran los niños, pero también jóvenes y adultos de la comunidad. Sabemos que esto es solo un inicio de un proceso más largo que hay que seguir apoyando.

La tercera escuela en recibir la donación fue el Centro Educativo El Palmar. Los docentes y niños estaban contentos e impresionados. En las tres escuelas los niños y niñas comenzaron a ver los libros muy emocionados, es como llevar un mundo nuevo a estos lugares, es como ofrecer muchos mundos para que dialoguen con el pensamiento Nasa y nada mejor que los libros para imaginarnos otros mundos posibles.


En la donación no solo hay libros para niños, también hay literatura juvenil, literatura para adultos, libros y textos que reflexionan sobre el quehacer pedagógico y la importancia de la lectura en la escuela, sobre metodologías lúdicas para promover la lectura y la escritura, encontramos también libros para jugar, revistas literarias, enciclopedias, libros juguete, en fin, una gran riqueza y variedad que esperamos de un impulso a niños, docentes y comunidad para disfrutar la de la lectura y conocer nuevos y desconocidos mundos a través de estos libros.   Esto es solo un comienzo esperamos seguir uniendo lazos solidarios que se sumen a esta iniciativa, ¡todos invitados!